Hormigón Pulido

El pavimento continuo de hormigón pulido consiste en la realización de una solera de hormigón de modo que una vez extendida, nivelada y fratasada, se le añade una mezcla de endurecedores y aditivos sobre el hormigón aún fresco.

De este modo se crea una mezcla monolítica junto con el hormigón cuya superficie resultante se pule según el tipo de acabado deseado y uso que se vaya a dar al pavimento (fratasado, semipulido o pulido).

A esta parte superior del firme le llamaremos capa de rodadura. La capa de rodadura es la parte de la solera donde más desgaste se produce debido al tránsito de vehículos, maquinaria, roces e impactos en general.

Por todo ello es importante:

  • Conseguir una buena resistencia a la abrasión reforzando la capa de rodadura mediante compuestos de cuarzo, corindón, basaltos y partículas metálicas.
  • Asegurarnos de un pavimento dúctil, tenaz y de gran durabilidad. Esto lo conseguiremos realizando una armadura con malla de acero, o incorporando fibras de diversos tipos en la losa de hormigón.

Nuestro modo de ejecución con pavimentos pulidos:

  1.  Preparación superficie de trabajo;
  2.  Vertimiento, extensión y nivelación del hormigón;
  3.  Aplicación del mortero de presión según la carga del pavimento;
  4.  Acicalamiento inicial para homogeneizar la superficie;
  5.  Acicalamiento final para obtener el efecto de espejo
  6.  Ejecución de los acoplamientos de dilatación y henchimiento de éstos.

 

 

Para conseguir un mayor refuerzo, durabilidad y sobre todo evitar fisuras en el pavimento, recomendamos incorporar a los hormigones fibras de distintas características.

Los pavimentos de hormigón fratasado ofrecen unas características de resistencia, higiene y limpieza inigualables. La naturaleza continua (sin juntas ni ángulos) y las propiedades anti-polvo de estos pavimentos permiten de una manera asequible y eficaz, cumplir con los requisitos de calidad exigidos por las normas ISO 9000, al mismo tiempo que resisten a las mas duras agresiones químicas y mecánicas. Los pavimentos continuos además de proteger, evitan el desarrollo biológico, permitiendo una limpieza sencilla y cómoda.

Una vez aplicado la carga mineral en la capa de rodadura y cuando el agua de exudación haya desaparecido del hormigón fresco, procederemos a trabajar con la fratasadora mecánica también llamada «helicóptero», primeramente debe realizarse con las paletas paralelas al pavimento y según realicemos sucesivas pasadas cambiaremos la inclinación de las paletas hasta que obtengamos el acabado deseado.